Salmo 12
Las palabras puras de Hashem
תהילים 12
El Salmo 12 es un lamento sobre una generación en la que la lealtad ha desaparecido y el habla se ha corrompido: cada uno adula a su prójimo «con doblez de corazón». David pide que Hashem corte los labios lisonjeros y la lengua arrogante de quienes dicen que nadie tiene autoridad sobre ellos.
El giro llega en el versículo 6, cuando Hashem mismo responde: por la opresión de los pobres y el gemido de los necesitados, se levantará. Frente a la palabra humana falsificada, el salmo coloca la palabra divina, «plata refinada... purificada siete veces». La indicación «al hashminit» del encabezado se entiende tradicionalmente como un instrumento de ocho cuerdas.
1
לַמְנַצֵּחַ עַל־הַשְּׁמִינִית מִזְמוֹר לְדָוִד׃
Lamnatzéaj al hashminit, mizmor leDavid.
Al director del canto, sobre la sheminit; salmo de David.
2
הוֹשִׁיעָה יְהוָה כִּי־גָמַר חָסִיד כִּי־פַסּוּ אֱמוּנִים מִבְּנֵי אָדָם׃
Hoshía Adonai ki gamar jasid, ki fasu emunim mibené adam.
¡Salva, Hashem, porque se ha acabado el hombre piadoso, porque han desaparecido los fieles de entre los hijos del hombre!
3
שָׁוְא יְדַבְּרוּ אִישׁ אֶת־רֵעֵהוּ שְׂפַת חֲלָקוֹת בְּלֵב וָלֵב יְדַבֵּרוּ׃
Shav yedaberú ish et reehu, sefat jalakot belev valev yedaberú.
Falsedad habla cada uno con su prójimo; con labios lisonjeros, con doblez de corazón hablan.
4
יַכְרֵת יְהוָה כָּל־שִׂפְתֵי חֲלָקוֹת לָשׁוֹן מְדַבֶּרֶת גְּדֹלוֹת׃
Yajret Adonai kol siftéi jalakot, lashón medaberet guedolot.
Corte Hashem todos los labios lisonjeros, la lengua que habla con arrogancia,
5
אֲשֶׁר אָמְרוּ לִלְשֹׁנֵנוּ נַגְבִּיר שְׂפָתֵינוּ אִתָּנוּ מִי אָדוֹן לָנוּ׃
Asher amrú lilshonénu nagbir, sefaténu itanu, mi adón lanu.
los que dicen: «Con nuestra lengua prevaleceremos, nuestros labios están con nosotros; ¿quién es señor sobre nosotros?».
6
מִשֹּׁד עֲנִיִּים מֵאַנְקַת אֶבְיוֹנִים עַתָּה אָקוּם יֹאמַר יְהוָה אָשִׁית בְּיֵשַׁע יָפִיחַ לוֹ׃
Mishod aniyim meankat evyonim, atá akum yomar Adonai, ashit beyesha yafíaj lo.
Por la opresión de los pobres, por el gemido de los necesitados, ahora me levantaré, dice Hashem; pondré a salvo a aquel contra quien resoplan.
7
אִמֲרוֹת יְהוָה אֲמָרוֹת טְהֹרוֹת כֶּסֶף צָרוּף בַּעֲלִיל לָאָרֶץ מְזֻקָּק שִׁבְעָתָיִם׃
Imrot Adonai amarot tehorot, késef tzaruf baalil laáretz, mezukak shivatáyim.
Las palabras de Hashem son palabras puras, plata refinada en el crisol sobre la tierra, purificada siete veces.
8
אַתָּה־יְהוָה תִּשְׁמְרֵם תִּצְּרֶנּוּ מִן־הַדּוֹר זוּ לְעוֹלָם׃
Atá Adonai tishmerem, titzrenu min hador zu leolam.
Tú, Hashem, los guardarás; lo preservarás de esta generación para siempre.
9
סָבִיב רְשָׁעִים יִתְהַלָּכוּן כְּרֻם זֻלּוּת לִבְנֵי אָדָם׃
Saviv reshaim yithalajún, kerum zulut livné adam.
Alrededor se pasean los malvados, cuando la vileza se enaltece entre los hijos del hombre.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata el Salmo 12?
El Salmo 12 denuncia una generación en la que ya no quedan personas fieles y el habla se ha vuelto pura adulación y engaño. David pide que Hashem elimine los labios lisonjeros y la lengua soberbia de quienes creen que no rinden cuentas a nadie. En el centro del salmo Hashem responde que el gemido de los pobres lo hará levantarse a actuar. El cierre contrasta la palabra divina, refinada siete veces, con la palabra humana falsificada.
¿Qué significa «al hashminit» en el encabezado del Salmo 12?
«Al hashminit» se entiende tradicionalmente como una indicación musical: un instrumento de ocho cuerdas o una melodía en un registro determinado. La misma expresión aparece en el encabezado del Salmo 6. Los comentaristas la tratan como una instrucción para el director del canto en el Templo, no como parte del contenido del salmo.
¿Por qué el Salmo 12 compara las palabras de Hashem con plata refinada?
Porque el salmo entero gira en torno al contraste entre dos clases de palabra. La palabra humana descrita aquí es falsa, adulatoria y arrogante; la palabra de Hashem es «plata refinada... purificada siete veces», es decir, sin ninguna mezcla de falsedad. La imagen del crisol subraya que la promesa divina resiste toda prueba, mientras que la promesa del adulador se deshace.