Tfilah es de acceso libre — y queremos que siga así. Si estas oraciones te han ayudado, considera hacer una pequeña donación. Apoya nuestro trabajo →
Inicio Libro de Tehilim Salmo 11

Salmo 11

En Hashem me he refugiado

תהילים 11

El Salmo 11 abre con una declaración de confianza — «En Hashem me he refugiado» — y con el rechazo del consejo que le llega a David: huir al monte como un ave. Los malvados ya tensan el arco en la oscuridad, y la pregunta del versículo 3 («si los cimientos son destruidos, ¿qué ha hecho el justo?») expresa la angustia de quien ve derrumbarse el orden moral.

La respuesta del salmo no es política sino teológica: Hashem está en Su santo Palacio y Sus ojos examinan a los hijos del hombre. Radak explica que la prueba del justo es parte del cuidado divino, no una señal de abandono. El salmo cierra con la promesa de que el recto contemplará Su rostro.

1
לַמְנַצֵּחַ לְדָוִד בַּיהוָה חָסִיתִי אֵיךְ תֹּאמְרוּ לְנַפְשִׁי נוּדִי הַרְכֶם צִפּוֹר׃
Lamnatzéaj leDavid, baAdonai jasiti, ej tomerú lenafshí, nudi harjem tzipor.
Al director del canto, de David. En Hashem me he refugiado; ¿cómo le dicen a mi alma: «Huye a tu monte, ave»?
2
כִּי הִנֵּה הָרְשָׁעִים יִדְרְכוּן קֶשֶׁת כּוֹנְנוּ חִצָּם עַל־יֶתֶר לִירוֹת בְּמוֹ־אֹפֶל לְיִשְׁרֵי־לֵב׃
Ki hiné hareshaim yidrejún késhet, konenú jitzam al yéter, lirot bemó ófel leyishré lev.
Pues he aquí, los malvados tensan el arco, han asentado su flecha sobre la cuerda, para disparar en la oscuridad a los rectos de corazón.
3
כִּי הַשָּׁתוֹת יֵהָרֵסוּן צַדִּיק מַה־פָּעָל׃
Ki hashatot yeharesún, tzadik ma paal.
Cuando los cimientos son destruidos, ¿qué ha hecho el justo?
4
יְהוָה בְּהֵיכַל קָדְשׁוֹ יְהוָה בַּשָּׁמַיִם כִּסְאוֹ עֵינָיו יֶחֱזוּ עַפְעַפָּיו יִבְחֲנוּ בְּנֵי אָדָם׃
Adonai behejal kodshó, Adonai bashamáyim kisó, enav yejezú, afapav yivjanú bené adam.
Hashem está en Su santo Palacio; Hashem, en los cielos está Su trono. Sus ojos contemplan, Sus párpados examinan a los hijos del hombre.
5
יְהוָה צַדִּיק יִבְחָן וְרָשָׁע וְאֹהֵב חָמָס שָׂנְאָה נַפְשׁוֹ׃
Adonai tzadik yivján, verashá veohev jamás sanea nafshó.
Hashem examina al justo, pero al malvado y al que ama la violencia los aborrece Su alma.
6
יַמְטֵר עַל־רְשָׁעִים פַּחִים אֵשׁ וְגָפְרִית וְרוּחַ זִלְעָפוֹת מְנָת כּוֹסָם׃
Yamter al reshaim pajim, esh vegofrit verúaj zilafot menat kosam.
Hará llover sobre los malvados trampas, fuego y azufre; y viento abrasador será la porción de su copa.
7
כִּי־צַדִּיק יְהוָה צְדָקוֹת אָהֵב יָשָׁר יֶחֱזוּ פָנֵימוֹ׃
Ki tzadik Adonai tzedakot ahev, yashar yejezú fanemo.
Porque justo es Hashem y ama los actos de justicia; el recto contemplará Su rostro.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 11?
El Salmo 11 es una declaración de confianza en Hashem frente a quienes aconsejan huir del peligro. David responde que no necesita escapar «como un ave al monte», porque su refugio es Hashem mismo. El salmo reconoce con crudeza que los malvados apuntan en la oscuridad y que los cimientos del orden pueden tambalearse, pero afirma que Hashem observa desde Su Palacio celestial y examina a cada persona. Termina con la promesa de que el recto contemplará Su rostro.
¿Qué quiere decir «si los cimientos son destruidos, ¿qué ha hecho el justo?»?
Es la pregunta angustiada de quien ve desmoronarse el orden moral de la sociedad y no entiende qué falta cometió el justo para merecerlo. Los comentaristas la leen como la voz de los consejeros de David, o como el propio David planteando la dificultad antes de responderla. La respuesta llega en el versículo siguiente: Hashem sigue en Su trono y nada escapa a Su mirada, aunque desde abajo parezca que todo se derrumba.
¿Por qué el Salmo 11 dice que Hashem «examina al justo»?
Porque en el lenguaje de Tehilim la prueba es una forma de atención divina, no de castigo. Radak explica que Hashem prueba al justo como se prueba el metal precioso, para revelar su valor. El contraste del versículo es claro: al justo lo examina, mientras que al malvado y al amante de la violencia los rechaza por completo.