Salmo 1
El camino del justo
תהילים 1
El Salmo 1 abre el libro de Tehilim sin superscripción alguna y funciona como pórtico de toda la colección. Contrapone dos caminos: el del hombre que se aparta del consejo de los malvados y medita en la Torá de día y de noche, y el del malvado, comparado con la paja que arrebata el viento.
El Talmud (Berajot 9b) señala que este salmo y el siguiente se cuentan como una sola unidad, de modo que el libro comienza con la palabra ashré, «dichoso», y ese primer bloque concluye también con ashré, al final del Salmo 2.
Cuándo se dice: El primer día del mes, en el ciclo mensual de Tehilim
1
אַשְׁרֵי־הָאִישׁ אֲשֶׁר לֹא הָלַךְ בַּעֲצַת רְשָׁעִים וּבְדֶרֶךְ חַטָּאִים לֹא עָמָד וּבְמוֹשַׁב לֵצִים לֹא יָשָׁב׃
Ashré ha-ish asher lo halaj baatzat reshaím, uvdérej jataím lo amad, uvmoshav letzim lo yashav.
Dichoso el hombre que no anduvo en el consejo de los malvados, ni se detuvo en el camino de los pecadores, ni se sentó en la reunión de los burladores.
2
כִּי אִם בְּתוֹרַת יְהוָה חֶפְצוֹ וּבְתוֹרָתוֹ יֶהְגֶּה יוֹמָם וָלָיְלָה׃
Ki im betorat Adonai jeftzó, uvtorató yehgué yomam valaila.
Sino que en la Torá de Hashem está su deleite, y en su Torá medita de día y de noche.
3
וְהָיָה כְּעֵץ שָׁתוּל עַל־פַּלְגֵי מָיִם אֲשֶׁר פִּרְיוֹ יִתֵּן בְּעִתּוֹ וְעָלֵהוּ לֹא־יִבּוֹל וְכֹל אֲשֶׁר־יַעֲשֶׂה יַצְלִיחַ׃
Vehayá ke-etz shatul al palgué máyim, asher piryó yitén beitó vealehu lo yibol, vejol asher yaasé yatzlíaj.
Será como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo y cuya hoja no se marchita; y todo lo que haga prosperará.
4
לֹא־כֵן הָרְשָׁעִים כִּי אִם־כַּמֹּץ אֲשֶׁר־תִּדְּפֶנּוּ רוּחַ׃
Lo jen hareshaím, ki im kamotz asher tidfenu rúaj.
No así los malvados, sino que son como la paja que arrebata el viento.
5
עַל־כֵּן לֹא־יָקֻמוּ רְשָׁעִים בַּמִּשְׁפָּט וְחַטָּאִים בַּעֲדַת צַדִּיקִים׃
Al ken lo yakumu reshaím bamishpat, vejataím baadat tzadikim.
Por eso no se levantarán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
6
כִּי־יוֹדֵעַ יְהוָה דֶּרֶךְ צַדִּיקִים וְדֶרֶךְ רְשָׁעִים תֹּאבֵד׃
Ki yodea Adonai dérej tzadikim, vedérej reshaím toved.
Porque Hashem conoce el camino de los justos, y el camino de los malvados se perderá.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el Salmo 1?
El Salmo 1 enseña que la vida humana se juega entre dos caminos opuestos y que solo uno de ellos tiene raíz. El justo, que se ocupa de la Torá de manera constante, es comparado con un árbol plantado junto a corrientes de agua, cuya hoja no se marchita. El malvado, en cambio, es como la paja: no tiene peso propio y el viento se lo lleva. El salmo no promete ausencia de dificultades, sino permanencia.
¿Por qué el Salmo 1 no tiene encabezado como los demás?
El Salmo 1 no lleva superscripción porque sirve de introducción a todo el libro de Tehilim y no a un episodio en particular. El Talmud (Berajot 9b) explica que el Salmo 1 y el Salmo 2 forman una sola unidad, por lo que tampoco el Salmo 2 lleva encabezado propio. Ambos quedan enmarcados por la palabra ashré, «dichoso», al principio y al final.
¿Qué quiere decir «la reunión de los burladores»?
La expresión hebrea moshav letzim describe el ambiente donde se ridiculiza lo sagrado y lo serio. El versículo describe una progresión: primero se anda con los malvados, luego uno se detiene en su camino y finalmente se sienta con ellos de forma permanente. La burla aparece como el último escalón, porque desarma a la persona sin necesidad de argumentos.