Tefilá LeShovavim — Oración del Jidá para los días de Shovavim
Shovavim son las semanas en que se leen las parashiyot Shemot, Vaerá, Bo, Beshalaj, Yitró y Mishpatim, días dedicados a la teshuvá y a la reparación del alma. El Jidá, en su libro Yosef BeSéder, escribió esta oración para una persona enferma y de edad avanzada que quería ayunar y no podía, y a quien indicó redimir cada ayuno con dinero para tzedaká. La oración pide que la tzedaká sea contada como si se hubiera ayunado y que se eleven las chispas de santidad.
Oración para los días de Shovavim
Hermosa oración de nuestro maestro el Jidá, de bendita memoria, para los días de Shovavim —las semanas en que se leen las parashiyot Shemot, Vaerá, Bo, Beshalaj, Yitró y Mishpatim—, traída en su libro «Yosef BeSéder», y estas son sus palabras:
Preguntó un hombre que quería ayunar en Shovavim y temía no poder hacerlo, porque padecía enfermedades y además ya le habían salido canas; por eso se apenaba y preguntaba qué hacer para la reparación de su alma. Y le dije que en esa situación, en la vejez y padeciendo enfermedades, tiene remedio: redimir con dinero cada día de ayuno. Y aunque de las palabras de mi maestro y abuelo, el rabino autor de «Jésed LeAbraham», de bendita memoria, y del libro de responsa «Neemán Shmuel», se explica que quien redime un ayuno puede redimirlo con poco dinero, de todos modos me parece que debe dar por cada ayuno cuatro «gracias» de la moneda de Toscana, que es algo de cierto valor. Y le ordené que rezara cada día esta oración:
Amo del mundo: estoy profundamente avergonzado, con vergüenza y humillación, por todos mis pecados, mis iniquidades y mis transgresiones, y en particular por haber dañado la señal del pacto sagrado con pensamientos impuros, hasta el punto de que «en iniquidad fui formado y en pecado me concibió» la sitrá ajará; muchas veces he sido llamado así. ¡Ay de mí, ay de mí! Y en Tu abundante misericordia me hiciste saber, por medio de Tus siervos, cómo reparar nuestra alma mediante cierto ayuno, según el número y el cómputo de los Nombres santos que hemos dañado: ayunar cuarenta días en este tiempo, conforme al número de las cuatro letras Yod del Nombre de setenta y dos (tenga en mente: Yod-Hei Vav-Hei). Y es sabido y manifiesto ante Ti que yo deseaba hacer esta reparación de todo corazón, pero no tengo fuerza, y mi fuerza ha desfallecido para ayunar cuarenta días seguidos. Por eso aparto hoy cuatro monedas de plata para tzedaká, pues así establecieron Tus siervos: redimir con dinero cada ayuno. Y así, sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que me sea contado como si hubiera ayunado hoy, y que la tzedaká que doy en lugar del ayuno sea considerada como si hubiera ayunado, y que la disminución de mi dinero esté en lugar de la disminución de mi grasa. Y Tú, en Tu bondad, completa todos los Nombres que he dañado con emisión en vano, y saca a la luz todas las chispas de santidad que por mi causa se dispersaron entre las kelipot: «Devoró riquezas y las vomitará; de su vientre las hará echar Di-s». Y devuelve todas las chispas de santidad a lugar santo, por Tu misericordia. Hazlo por Tu Nombre, hazlo por Tu diestra, hazlo por Tu Torá, hazlo por Tu santidad. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón ante Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Shovavim son las semanas en que se leen en la Toru00e1 las parashiyot Shemot, Vaeru00e1, Bo, Beshalaj, Yitru00f3 y Mishpatim. Son du00edas dedicados a la teshuvu00e1 y a la reparaciu00f3n del alma, y hay quienes acostumbran ayunar en ellos.
El Jidu00e1 escribiu00f3 que quien no puede ayunar por enfermedad o por su edad avanzada tiene remedio: redimir con dinero cada du00eda de ayuno, du00e1ndolo para tzedaku00e1. Junto con ello, indicu00f3 rezar cada du00eda la oraciu00f3n que compuso para ese fin.
Se pide que la tzedaku00e1 entregada en lugar del ayuno sea contada como si la persona hubiera ayunado, y que la disminuciu00f3n del dinero estu00e9 en lugar de la disminuciu00f3n del cuerpo. Se pide ademu00e1s que Hashem repare lo dau00f1ado y devuelva a lugar santo todas las chispas de santidad que se dispersaron entre las kelipot.
El Jidu00e1 escribiu00f3 que, aunque de las palabras del autor de u00abJu00e9sed LeAbrahamu00bb y del responsa u00abNeemu00e1n Shmuelu00bb se entiende que el ayuno puede redimirse con poco dinero, a su parecer conviene dar por cada ayuno cuatro monedas u00abgraciasu00bb de la moneda de Toscana, que era una suma de cierto valor. La oraciu00f3n misma habla de apartar cuatro monedas de plata para tzedaku00e1.